Una revisión de Noejovich y colaboradores examina el desafío de diferenciar la adherencia a la dieta libre de gluten de los trastornos de la conducta alimentaria y la alimentación desordenada.
El trabajo señala un mayor riesgo de trastornos alimentarios, especialmente anorexia nerviosa, en personas con enfermedad celíaca.
También describe conductas como restricción excesiva, ansiedad relacionada con los alimentos y evitación social, asociadas con una menor calidad de vida.
Los autores destacan las limitaciones de las herramientas actuales y la necesidad de mejorar la detección, el diagnóstico diferencial y el abordaje multidisciplinario con apoyo nutricional y de salud mental.
